Carta del Mes

Hola:

El motivo de este mail es presentarme en primer lugar y agradecerles en segundo. Mi nombre es Sofía Fiorella Siciliano. Soy una de las nuevas dueñas de la parada "Pájaro Loco" de José Hernández 1898 ( esquina 3 de febrero). Leí la edición de "El Boletín" de agosto (agosto 2011-año 18 - n° 214), particularmente quiero referirme al artículo publicado en la página 17: "Los Kioscos como paisaje urbano".

Nuestra parada es la que aparece en la fotografía de dicha página. Me siento feliz y satisfecha por ello. Porque además debo aclararles que tengo 22 años y soy estudiante de arquitectura en la UBA ( a un año y medio de ser arquitecta!) por lo que el contenido de lo publicado me interesó mucho. A la hora de cambiar el escaparate de la parada antigua tuvimos (y hablo con toda sinceridad) con mi papá (también arquitecto) y mis hermanas un debate acerca de qué era lo mejor... de qué buscábamos y qué creíamos que el barrio esperaba de nosotros... Somos ya varias generaciones de "canillitas". Mi abuelo llegó de Italia a la Argentina y puso su parada, ubicada en Deán Funes y Belgrano, en el año 1957 (de esto tenemos documentación fotográfica). Recibió la credencial de parte de Perón. Luego mi papá continuó con otros kioscos y ahora nosotras (somos tres hijas) intentamos mantener esos pasos que además de ser tradición, es muy gratificante en muchos aspectos.

Como estaba diciendo, el cambio de escaparate responde totalmente a lo que Cristina Marcon (la paisajista consultada para hacer el artículo) hace referencia: La preocupación por un barrio que crece, por su nivel, por su estética, por sus vecinos...pensar en la comodidad de ellos, en que se sientan a gusto con nosotros, en brindarles a ellos y al barrio todo lo mejor a nivel parada, a nivel arquitectónico y a nivel servicio. Es y estoy segura una forma de "intervención urbana y social".

Desde que estoy trabajando en esa esquina, tuve experiencias de "barrio" que me llenaron y justificaron todas las decisiones tomadas para lograr cambiar el escaparate viejo. Vecinos que se acercan a felicitar y a presentarse (luego de una carta que enviamos puerta por puerta), otro que nos acerca un libro a modo de regalo, otros que nos alegran las mañanas con sus cálidos saludos… Una anécdota es darnos cuenta de que así como nosotras teníamos nervios las primeras semanas de trabajo, el barrio también estaba nervioso porque no nos conocía.

En fin, podría seguir hablando muchísimo, ya que me sentí tocada con absolutamente todo lo que leí en el artículo. Además soy una estudiante que nace y se crea en un movimiento denominado moderno, al cual aprecio y trato de entender día a día...y soy consciente de que corre cada vez más y más rápido.

Sinceramente lamento muchísimo no haber estado el día que sacaron la fotografía. Primero porque hubiera corrido a encender todas las luces que faltaban y segundo les hubiera contado cosas de toda nuestra experiencia (tan rica de anécdotas y reflexiones).

Espero lean mi mail. Estamos a su entera disposición.

un saludo cordial,

Sofía Fiorella Siciliano